LA TATUANA #leyendas #guatemala #reencuentro #esclavitud #amor
El maestro Almendro era un anciano de larga barba, tan blanca como un pedazo de algodón, ojos soñadores y tranquilos como el atardecer de primavera en un lago... Con el correr de los años se había convertido en un pozo de sabiduría; nadie como él sabía leer los jeroglíficos de las constelaciones, entender el lenguaje de la piedra que habla y reconocer las plantas que lo curan todo. Un día amaneció convertido en árbol, y cuando llegó la luna del Búho-Pescador, repartió su alma entre cuatro caminos, que al marcharse tomaron direcciones distintas. El camino Blanco marchó hacia la esperanza de tierras nuevas. El Verde, en busca de la primavera. El Rojo, al éxtasis profundo del trópico. Y el Negro, con rumbo a la oscuridad sin fin. El camino Blanco iba feliz, mecido en sus ilusiones, por eso no sintió que una tímida paloma lo llamaba, para que le diese el alma del Maestro; con ella podría mecerse en blandos suelos. Tampoco el Rojo oyó el clamor con...